Este estándar valida que el candidato es capaz de diagnosticar necesidades, proponer soluciones viables, presentar planes de trabajo, dar seguimiento y evaluar resultados, aplicando metodologías de consultoría alineadas a las mejores prácticas del sector, de manera estructurada, profesional y orientada a resultados. Al certificarte, demuestras que cuentas con las competencias necesarias para ofrecer servicios de consultoría con un enfoque ético, estratégico y profesional, incrementando tu credibilidad frente a clientes, empresas e instituciones.